Comprar fruta de proximidad no es solo apoyar al agricultor local. Es también recibir un producto más fresco, con mejor sabor y con un menor impacto ambiental. En Fruites Cabiscoll, toda nuestra producción se cultiva en nuestras fincas del Segrià, y desde allí llega directamente a nuestros clientes, sin pasos intermedios.

Esto permite recolectar la fruta en su punto óptimo de maduración, y no antes, como ocurre en las grandes cadenas que requieren semanas de distribución. El resultado: más sabor, más valor nutricional y menos residuos.

Además, apostar por fruta de proximidad ayuda a mantener vivo el campo, protege el paisaje agrícola de la comarca y garantiza que el dinero se queda en el territorio. Porque consumir con conciencia también es una forma de cuidar lo que nos rodea.