Últimamente oímos mucho hablar de agricultura ecológica, sostenible o responsable. Pero en Fruites Cabiscoll no lo hacemos porque esté de moda: lo hacemos porque es lo que creemos que se debe hacer.
Trabajar con la tierra sin agotarla, cuidar los árboles como seres vivos, limitar el uso de productos químicos y favorecer los equilibrios naturales no solo mejora el entorno: mejora también la fruta. Porque cuando el suelo está sano, el árbol está sano, y el fruto es más equilibrado, sabroso y duradero.
Además, nuestros métodos de cultivo buscan minimizar el desperdicio de agua y reducir el impacto ambiental. No se trata de producir más, sino de producir mejor. En definitiva, crecer sin destruir lo que nos da la vida.